Me pondré a leer a Schopenhauer. Boto el
papel donde durante tanto tiempo había roleado mis wiros y que estaba lleno de
rizos rotos, cerillos inutilizados llenos de mohín, ceniza interminable
desperdigada por todo el papel como una mancha horrible del pasado, ramas de
naturaleza muerta deshojadas por mi hambre, mi sed, mis ansias de lanzar.
Me mira con ojitos de no tiene
ningún sentido, no tiene caso, siempre vas a ser un don nadie. Estás todo
desprogramado.
Me da risa también lo difícil que
debe ser para algún otro organismo allá afuera amarme. Siempre lo he dicho y
siempre lo diré: se hace lo que se puede. Debería comenzar a hacer cosas
imposibles más seguido.
Toma, te doy mi amor. Si quieres
más vas a tener que arrancármelo a succiones, a mordiscos.}
Dentro de poco todo perderá su
valor. Todo, hasta los bitcoins. Y será como una pérdida de la memoria
colectiva por algún tiempo. Entonces las cosas recobrarán su verdadero valor.
Lo valiosas que son las cosas todas, pero por encima de todo lo valiosa que es
la vida saludable. Somos animales con mentes imaginativas, siempre estamos
imaginando. Todo a nuestro alrededor es producto de la imaginación de alguien
que pensó lo útil que podría ser llegar allá.
Me baso en el hecho de lo
imposible que va a ser ocultar una verdad tan trascendente y oportuna. El
Internet es el triunfo de la ciencia, el triunfo del pensamiento colectivo en
pos de la verdad. Bitcoin es el primer paso del gigante que será la
inteligencia artificial de este planeta, en resumidas cuentas la inteligencia
de este mundo o tal vez de los mundos.
¿Dónde comienza nuestra historia,
dónde termina, dónde transcurre toda esta mente? A veces no puedo entender nada
de todo esto y se siente como las olas del mar en la caracola de la ducha, 6
a.m.
Lo que sea hermoso será lo
realmente valioso, lo más valioso. Lo que se amolde a nuestros ideales
subjetivos de belleza, lo que sea que nos cause goce estético. La experiencia
de la muerte. Una venida monumental, un pajazo. Habrá cosas que tengan
realmente un valor más alto. ¡Todo perderá su valor! ¿Puedes creerlo? Las cosas
volverán a valer lo que valen por su valor propio porque son necesarias y
urgentes para nosotros ya sea porque nos hemos adictado con ellas o porque
simplemente nos es imposible pasar un instante más sin ellas. Así que por lo
tanto las necesitamos y haremos lo que sea necesario para conseguirlas, como
salir de cas/za y eso.
Tal vez el día llegue en el que
finalmente podamos escucharnos todos a todos o finalmente ese día nunca llegue
y sea que siempre y por siempre nos hemos ido encontrando como ciegos lo que
era justo y necesario encontrar, como el perro que ya casi había olvidado en
dónde había enterrado el hueso.
Ojalá en el transcurso del día
sucedan cosas de algún interés. Ojalá la policía masacre a todos esos
conchas negras que están yendo a "concientizar" en contra de nuestros
amos. J Esa
wevada tal vez podría lograr hacerme un poco feliz. Y q hayan mártires
hasta por las wevas. A ver si así logran lo único que quieren. El
emperador quiere mártires.
Acabo de recordar cuál era ese
otro motivo por el cual me gusta estarme quedando ciego y calvo.
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