viernes, 10 de julio de 2015

Cozmaturo

Hoy fui a la conferencia, aunque se suponía que iba a ser un conversatorio, sobre el futuro de la democracia, no puedo comprender que RMP dijera que el futuro de China es la democracia representativa, que es hasta donde ha llegado la humanidad en su desarrollo de la idea que llaman progreso pero que es el enriquecimiento que la minoría hace de la mayoría a una escala global. Cuando el futuro de la humanidad es la anarquía. E iba a comenzar diciendo: disculpen mi intromisión en su democracia representativa, porque los he tenido que escuchar hablando toda esta larga hora como una persona civilizada sin decirle mis ideas a nadie, ni siquiera a la chica simpática que no tenía cargador de cel y a quien al preguntarle la hora me dijo que era la hora de irrumpir. ¿Qué sería la anarquía sin representantes estarían todos hablando acerca de las democracias del futuro y de cómo será decidir todos juntos acerca de lo que vamos a hacer con el futuro. O les iba a comenzar diciendo que lamentaba el que solo tengan dos opciones frente a lo que les voy a decir: un profeta para algunos, un loco para otros, dependiendo quiénes escucharán…

Porque como dicen mis padres: siempre que quieras hacer algo, no lo hagas y luego escribe acerca de eso… lo cual puede ser una poética bastante interesante que ya más tarde meditaré porque no es el momento adecuado para profundizar en ella. Así que en vez de irrumpir en nombre del caos, la anarquía y la verdadera democracia consideraba que ya era momento de dejarme escuchar y dejar de temblar como un maldito enfermo y sacarme conejos de los dedos y las muñecas y pensar en sacarme los zapatos para sacarme conejos también de los dedos de los pies, así que me agarraba el pelo para no quedarme dormido y trataba de bostezar subrepticiamente sin en ningún motivo mirarle las tetas a la chica hermosa que se había sentado a mi lado o sobre cuyo lado yo me senté a decir verdad.

No solo el amor, la marihuana también se acaba. Siempre hay un momento en la vida en que te das cuenta que a nadie le interesa el alma de un humano, el espíritu esclavo de la gran maquinaria que hace funcionar con su existencia. La existencia del único: del ego. ¿Quién es el ego? ¿Quién es ese eguito peshosho siempre revoloteando entre las flores del mal, las bellas flores del jardín, del parque humano? El ego siempre queriendo, en el primer escalón. Hahaha.

Campanadas de mensaje. No querer contestar y por una vez vengar todas esas esperas. Lo desbloqueas, lo dejas en visto. Vuelves a hundir tu cara en la almohada. Miau.

Te llega una imagen al grupo de amigos del trabajo. Te cagas de risa. Literalmente te cagas de risa, le tomas una foto al mojón. La mandas.

Se vuelve trendy mandar fotos de caca.

Envolturas y botellas plásticas tiradas en el suelo. Mis dos guitarras. El imperio me quiere sumergir en un viaje al pasado sin retorno. La tecnología aparece como un Cristo del futuro que algún día inexplicable volveré a ser una vez más por infinita vez. Por ratos siento que despego fuera de este universo, a un espacio sin tiempo, único, especial, propio como un ego. Como el evento de la espuma eyectada y millones de burbujas naciendo y muriendo al mismo instante en que el chorro termina en el suelo y luego se evapora o se disuelve o regresa al mar.

El tiempo que tengo de vida es muy corto como para entrar en detalles, insecto. Estoy perdiendo la vista. Cada enfermedad es una expansión de la historia escrita en mi código genético, cada relación con un cuerpo ajeno inscrita para siempre. ¿Hijos? Los viajeros en el tiempo no tienen hijos. Los viajeros en el tiempo son sus propios hijos, sus propias naves espaciales. ¿Ya recuerdas la misión? Respira. La cabeza sale de la pila bautismal, bocanada desesperada. Desde tiempos inmemoriales fuiste programado. Lo que estás leyendo, lo que eres; lo escribiste hace un instante cuando todavía jugabas y no tenías idea de cómo funcionaba esto.

Tu inocencia te ha venido salvando todo este tiempo del exterminio, del olvido, del cajón de ideas que pudieron haber sido y jamás nunca fueron y están desechadas junto con el panteón de seres y animales extintos, de sueños y utopías rotas, de proyectos y amores irrealizados. Gusanos partidos en pedazos retorciéndose hasta evaporarse. Moscas y polillas volando en llamas sobre el fuego y y cayendo como cenizas incandescentes vivientes, agonizantes; como imperios. Polvo y muerte, vehículos, nubes, planetas, crustáceos inanimados flotando inflamados en el silencioso espacio negro interestelar… Poseidón, cuántos planetas has conquistado con tu manto azul viviente, has pintado con tu verdor luminoso y has encendido con la corriente eterna eléctrica de los rayos de tu voz, los nodos civilizatorios entrelazados neuronalmente por carreteras y pistas aéreas, concreto, acero, perros, cables, pan, dinero, caos mágico, impresionante y nauseabundo, mercados internacionales, bancas estatizadas, incremento deflacionario en manos del usuario.

Inocencia asesinada por cada una de tus decisiones, sediciones y deseos.

No hagas absolutamente nada por reconocimiento, no necesitas que nadie te conozca. Sé necesario, recuerda que cualquier otro hará lo mismo cuando le toque ponerse tus zapatos, esos que te han traído hasta acá. Sé irreconocible, lo más anónimo que puedas hoy en día. LOL. Sé justamente aquello que necesitaba esta herida para sanar. Sé la palabra de ánimo que riega los labios y cosecha sonrisas.

¿Qué tan profundamente te puedes quedar dormido ahora? Ahora mientras escribes. Ahora mientras vives, caminas, respiras y haces todas esas cosas intrascendentes que siempre haces incluso sin darte cuenta: el hipo, los parpadeos, las veces que te lames los labios o tus piernas tiemblan o las veces que se te escapan los tics, los conejos, los gestos raros que haces cuando mientes o cuando sientes que estás diciendo o siendo la verdad, uno con ella, u know, o las emociones mismas que el mundo te hace sentir con sus muchos estímulos y que respondes con tu rostro sin darte cuenta, tu poker face tirado en el mundo con el resto de máscaras del mismo ser, de prácticamente el mismo código, deambulando las calles, respirando, caminando, viviendo como hormigas, como nos ven los pájaros.

Entonces carcajeas. ¿Te acuerdas cuando lo hacías, lo hiciste o como cuando lo haces? ¿Te acuerdas? Nada mejor que reír de un recuerdo, con la risa de la muerte.

¿Sirve para algo? Sí, entonces sigue. No, entonces sigue.

Poder hacer aparecer mágicamente algo que urgentemente necesitas pero piensas que todo va a ser perfecto y de pronto olvidas justamente algo. Y ese algo vuelve furioso por tu cabeza olvidadiza a buscar venganza.

La gente me odia. No le gusto a nadie.

Soy el resultado del comportamiento de todos a mi alrededor. Tal vez sea el único que lo agradezca, pero gracias. Porque incluso el pero que estaba a punto de decir a continuación también lo debí haber aprendido en alguno de esos picnolépticos años de infancia e incluso de embrión, busco en google “cómo se le dice al tiempo que uno pasa antes de nacer”, salen otras cosas y no esa palabra que quisiera inventar. Pero tal vez estemos frente a algo todavía demasiado prematuro, precoz.

Coz

Maturo

Busco precoz en google. Procaz y precoz. Nada que ver. Sufre eyaculación precoz. Maldito google ads. ¿Qué es haber madurado? Si no haber pensado que el camino ya esté predeterminado. Es increíble lo que me acaba de pasar. Entro a http://etimologias.dechile.net/?precoz y dice algo como que pre es antes y coz viene de coquere que no solo parece como coquero o sea chamero si no que es una raíz griega que se refiere a cocer, quemar y a, obviamente, madurar. Así que en cierta forma una persona madura es alguien que ha quemado, que está cocinadito. Del cerebro. O del cuerpo en general también pues ¿no? Frutas. Pero eso no es lo más locazo si no que yo quería copiar todo el texto que encontré, pero resulta que el texto no se podía copiar, tampoco incluso el escudazo todo wevas de Chile. Solo había la opción de dejar un comentario y otras opciones solo para miembros autorizados en azul y subrrayado. Así que le agradecí que por favor pusiera la opción de copiar, pero inmediatamente después me saltó un textazo que en cierta forma me terminó por mandar a la mierda y me dijo que era un vago y que por último copie a mano lo que mucho esfuerzo y años de dedicación laboriosa le habían costado. Pruébelo usted mismo y madure de una vez.

Un anarquista, yo tendría que decir que, es alguien que necesariamente tiene que amar a las demás personas. Deberían enseñar en los colegios a amar, tal vez a ninguna otra cosa más. Tal vez no solo en los colegios si no también en las universidades desde cada campo de la ciencia, desde cada mochila, en cada manzana, en cada gusano dorado, cada idea. Como los fósforos de la huerfanita que alucinaba grandes banquetes al amor del fuego fatuo de este instante.

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